Si se enferma a menudo, los análisis que su médico puede considerar incluyen un hemograma completo con fórmula leucocitaria y, si el patrón de infecciones lo justifica, las inmunoglobulinas (IgG, IgA e IgM), que miden sus anticuerpos. También puede buscar causas que debilitan las defensas, como la diabetes (con la hemoglobina A1c) o el VIH, cuya prueba los CDC recomiendan al menos una vez a toda persona de 13 a 64 años. Los análisis de vitamina D, B12 y hierro pueden detectar problemas tratables, pero no miden sus defensas. Los análisis no «suben» las defensas: buscan una causa. Busque atención pronto ante infecciones graves o repetidas, fiebre que no cede o una pérdida de peso sin explicación.
¿Cuántas infecciones son demasiadas?
Según los CDC, los adultos en EE. UU. tienen en promedio de dos a tres resfriados al año, y los niños, más. La Immune Deficiency Foundation (IDF) explica que se considera normal que un adulto tenga hasta dos sinusitis al año y que una sola neumonía, salvo que sea muy grave, no suele motivar un estudio inmunológico. En cambio, la IDF y la Academia Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología (AAAAI) consideran señales de alerta:
- neumonías, sinusitis u otitis que se repiten;
- infecciones que no se curan del todo o que tardan mucho en curarse;
- infecciones que requieren hospitalización, antibióticos por vena o varios ciclos de antibióticos;
- infecciones por gérmenes que normalmente no enferman, o abscesos profundos repetidos;
- antecedentes familiares de inmunodeficiencia.
Hemograma completo con fórmula leucocitaria
El hemograma mide los glóbulos rojos, los glóbulos blancos, las plaquetas y la hemoglobina. La fórmula leucocitaria cuenta cada tipo de glóbulo blanco; los neutrófilos, por ejemplo, son la principal defensa del cuerpo contra las infecciones.
- Qué puede mostrar: anemia, o glóbulos blancos bajos, que pueden deberse a enfermedades de la médula ósea, quimioterapia, algunos medicamentos, cáncer o VIH.
- Qué no puede mostrar: según la IDF, ningún resultado del hemograma diagnostica por sí solo una inmunodeficiencia, y uno normal tampoco la descarta. Como los neutrófilos varían con el tiempo y con las infecciones, a veces hay que repetirlo.
Inmunoglobulinas y respuesta a las vacunas
Las inmunoglobulinas son los anticuerpos. Según la IDF, cuando un médico sospecha una falta de anticuerpos, el primer análisis que pide es el de inmunoglobulinas en sangre (IgG, IgA e IgM).
- Qué puede mostrar: niveles bajos. Uno de sus síntomas principales son las infecciones frecuentes, sobre todo por el mismo germen. Además de causas genéticas, pueden deberse a enfermedad renal, desnutrición, problemas de absorción o complicaciones de la diabetes.
- Qué no puede mostrar: cuenta los anticuerpos, pero no mide si funcionan. Para eso está la prueba de respuesta a vacunas: se miden los anticuerpos contra una vacuna, se aplica una dosis si están bajos y se vuelven a medir unas cuatro semanas después.
La inmunodeficiencia común variable (IDCV), una falta de anticuerpos poco frecuente, suele diagnosticarse entre los 20 y los 39 años, a menudo en adultos con infecciones repetidas de pulmones, oídos o senos paranasales.
Análisis que buscan causas que debilitan las defensas
Las inmunodeficiencias secundarias, causadas por algo externo al sistema inmunitario, son mucho más comunes que las primarias (IDF). Su médico puede considerar:
- Hemoglobina A1c. Muestra el promedio de azúcar en sangre de los últimos dos a tres meses (de 5.7 % a 6.4 %: prediabetes; 6.5 % o más: diabetes). La diabetes aumenta el riesgo de ciertas infecciones. Puede no ser exacta si hay anemia, insuficiencia renal o enfermedad del hígado. Los CDC recomiendan la prueba desde los 45 años, o antes con factores de riesgo.
- VIH. El VIH destruye células del sistema inmunitario. Los CDC recomiendan la prueba al menos una vez entre los 13 y los 64 años. Tras una exposición reciente, un negativo puede requerir repetirla: los análisis de laboratorio detectan la infección entre 18 y 45 días después.
- Hepatitis B y C. Los CDC recomiendan que todos los adultos se hagan la prueba de ambas al menos una vez en la vida (la de hepatitis C desde 2020; la de hepatitis B, con tres análisis, desde 2023). Estas pruebas no miden sus defensas.
- Sus medicamentos. Los corticoides, la quimioterapia y algunos medicamentos para la artritis reumatoide o la enfermedad inflamatoria intestinal debilitan las defensas; ese efecto a menudo desaparece al suspenderlos. No deje ningún medicamento sin hablar con su médico.
Vitamina D, B12 y hierro: útiles, pero no miden sus defensas
- Vitamina D. Se mide sobre todo cuando un problema de huesos u otra condición podría deberse a niveles muy bajos, o si hay riesgo alto, como tras una cirugía bariátrica. El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (USPSTF) considera insuficiente la evidencia para medirla de rutina en adultos sin síntomas, y la Endocrine Society sugiere no medirla de rutina sin una indicación establecida. No hay consenso sobre un nivel «óptimo».
- Vitamina B12. Su falta puede causar cansancio y hormigueo o adormecimiento de manos y pies; la metformina o los antiácidos usados por mucho tiempo aumentan el riesgo. Si el resultado es normal pero sigue con síntomas, puede necesitar otras pruebas.
- Hierro. Incluye hierro sérico, transferrina, capacidad total de fijación de hierro y ferritina, que mide el hierro almacenado. Una ferritina baja puede indicar anemia por falta de hierro, que sin tratamiento puede favorecer infecciones y otros problemas. La ferritina también sube con la inflamación o una infección, por eso se interpreta junto con los demás análisis. Las reglas abundantes aumentan el riesgo de tener poco hierro.
Señales de alarma: cuándo buscar atención
Llame pronto a su médico si:
- tiene fiebre que se mantiene o sube por encima de 103 °F (39.4 °C), que dura más de 48 a 72 horas o que va y viene durante una semana o más;
- pierde más de 10 libras (4.5 kg) o el 5 % de su peso en 6 a 12 meses sin saber por qué;
- tiene infecciones por hongos repetidas, incluida la candidiasis en la boca;
- toma corticoides o recibe quimioterapia y tiene fiebre de 100.5 °F (38 °C) o más.
Llame al 911 si tiene fiebre con rigidez de cuello y dolor de cabeza, confusión, dificultad para respirar o si cuesta despertar a la persona. La sepsis, una reacción extrema del cuerpo a una infección, es una emergencia; sus señales incluyen respiración y pulso rápidos, falta de aire, confusión, dolor intenso, fiebre o escalofríos, y piel húmeda o sudorosa.
Cómo prepararse para la consulta
- Anote sus infecciones del último año: fechas, tipo, antibióticos (por boca o por vena) y hospitalizaciones.
- Lleve la lista de sus medicamentos, su registro de vacunas y sus análisis anteriores.
- Averigüe si hay antecedentes de inmunodeficiencia en su familia.
- Pregunte qué resultado cambiaría el plan y si conviene ver a un especialista en alergia e inmunología, que tiene formación para diagnosticar estas enfermedades.
Lo que dice la investigación
Citas traducidas por nosotros del original en inglés; cada cita enlaza a la fuente original.
- Diabetes e infecciones, estudio de cohorte
- Población: 102,493 adultos de 40 a 89 años con diabetes en Inglaterra, comparados con 203,518 sin diabetes.
- Detalles: infecciones de 2008 a 2015, según registros de atención primaria, hospitales y defunciones.
- Resultado: más infecciones de todo tipo; las hospitalizaciones por infección fueron 3.71 veces más frecuentes con diabetes tipo 1 y 1.88 veces con tipo 2: «mayor riesgo de infección grave».
- Límites: observacional y en Inglaterra; no demuestra que bajar la A1c reduzca las infecciones.
- Cita: Carey IM, Critchley JA, DeWilde S, et al. Risk of Infection in Type 1 and Type 2 Diabetes Compared With the General Population: A Matched Cohort Study. Diabetes Care. 2018;41(3):513-521. https://doi.org/10.2337/dc17-2131
- Vitamina D, recomendación del USPSTF
- Población: adultos de la comunidad, no embarazados, sin signos ni síntomas de deficiencia.
- Detalles: la revisión de la evidencia en la que se basa abarcó 46 estudios con 16,205 participantes sobre medir y tratar la deficiencia; las infecciones estaban entre los resultados.
- Resultado: la evidencia es «insuficiente» para evaluar los beneficios y daños de la detección de rutina; sobre infecciones hubo un solo ensayo.
- Límites: no se aplica a personas con síntomas o con indicación de tratamiento; ningún estudio evaluó directamente la detección.
- Cita: US Preventive Services Task Force. Screening for Vitamin D Deficiency in Adults: US Preventive Services Task Force Recommendation Statement. JAMA. 2021;325(14):1436-1442. https://doi.org/10.1001/jama.2021.3069 · Revisión de la evidencia: Kahwati LC, LeBlanc E, Weber RP, et al. Screening for Vitamin D Deficiency in Adults: Updated Evidence Report and Systematic Review for the US Preventive Services Task Force. JAMA. 2021;325(14):1443-1463. https://doi.org/10.1001/jama.2020.26498
- Inmunodeficiencia común variable, registro europeo
- Población: 2,212 pacientes con IDCV de 28 centros del registro de la Sociedad Europea de Inmunodeficiencias.
- Detalles: análisis retrospectivo de la presentación y del tratamiento con inmunoglobulinas.
- Resultado: el retraso diagnóstico «oscila entre 4 y 5 años en muchos países»; durante el tratamiento, niveles más altos de IgG se asociaron con menos infecciones bacterianas graves.
- Límites: datos europeos, retrospectivos y de centros especializados; la IDCV es poco frecuente.
- Cita: Gathmann B, Mahlaoui N, CEREDIH, et al. Clinical picture and treatment of 2212 patients with common variable immunodeficiency. J Allergy Clin Immunol. 2014;134(1):116-126. https://doi.org/10.1016/j.jaci.2013.12.1077
Hable con la Dra. Elizabeth Isalguez, MD, sobre sus infecciones frecuentes
En Organic Well, en Coconut Grove, la atención la dirige Elizabeth Isalguez, MD, médica internista. La evaluación busca concretamente la diferencia entre la exposición habitual a infecciones y un problema real de la función inmunológica, y las infecciones recurrentes graves o inusuales requieren primero investigación y derivación. Vea también nuestra evaluación médica de las defensas bajas en Miami y los análisis de sangre avanzados en Miami. Consultas con cita previa en 3661 S. Miami Ave, Suite 1003.
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